Mad Men: 5 razones para no perdérsela

Por qué atrajo tanto esta serie ambientada hacia fines de la década del 50 y principios de la del 60 del siglo pasado de un grupo de publicistas de Nueva York? La verdad la idea original no resulta muy atractiva contada de esa manera incluso hasta suena aburrida. Como explicamos en este blog cuando analizamos Downton Abbey, a veces los componentes que pensamos que son decorativos pueden ser centrales a la hora del éxito de una serie. Aquí intentaremos reunir algunas de las razones sobre su éxito a nivel mundial

1. La ambientación

Todo está en su lugar. Los muebles, los cuadros, las cocinas, las oficinas, las habitaciones, las casas lujosas y las no tanto, los espacios de trabajo amplios y recovecos más pequeños. Sin duda la ambientación es una protagonista esencial en Mad Men. Absolutamente todos los elementos son contemporáneos a su momento y el gusto por el vintage de nuestra época hace que todo eso nos resulte atractivo. A medida que avanza el tiempo, la ambientación y la decoración se va modificando. Se abandona el estilo más bien barroco de los años 50 y se ingresa a los más modernos 60 con un nuevo aire fresco hasta incluso para los muebles.

 2. La moda

Qué mujer al ver los vestidos de las “chicas Mad Men” no soñó con llevar puesto uno de ellos?. Sin dudas las primeras temporadas quienes se llevan las miradas de la moda femenina son los personajes que interpretan Christina Hendricks(Joan Harris) y January Jones (Betty Draper) y más adelante  Jessica Paré (Megan Draper) y Elizabeth Moss (Peggy Olson). Más allá de ellas, todas las mujeres que se suceden en las 6 temporadas de la serie tienen este toque de glam que hace atractivas hasta las mujeres menos agraciadas. Los kilos de más no se notas, las arrugas no se ven. Todas las mujeres tienen su costado sensual y femenino a la vez. El vestuario acompañado de accesorios (impecablemente elegidos) y peinados a la moda de esos años, hacen que la moda sea otra protagonista

3.  Don Draper o el macho cabrío

Qué sería de Mad Men sin Jon Hamm? Qué otro actor reúne las características que él posee? Nos resulta casi imposible encontrar alguien que pudiera interpretar mejor a Don Draper. El tiene todos los atributos que se le buscaba a un hombre atractivo a mediados del siglo pasado: Es buen mozo, carismático, enigmático, extremadamente seductor, exitoso en su trabajo, hipócrita, infiel, adinerado, machista (moderado si lo comparamos con sus pares de su época) y su mirada transmite sexo incluso cuando está trabajando. Don Draper es Mad Men y Mad Men es Don Draper.

4. El cigarrillo y el alcohol

Sin dudas los protagonistas esenciales de la serie. Si a Ud. no le gusta ver gente fumando, aléjese de la idea de ver esta serie. Todos fuman y lo hacen todo el tiempo que puedan: hombres, mujeres (algunas embarazadas), y hasta vemos a niños preadolescentes. Lo hacen en la casa, en la cama, en el trabajo, en los medios públicos, en fiestas y en reuniones. Según un estudio que analizó este tema en Mad Men, concluyó que en las primeras cincos temporadas se fumaron 1194 cigarrillos (421 en boca de mujeres y 773 en hombres). Y el alcohol no se queda atrás. Cada vez que uno de los publicistas entra a la oficina de otro se sirve un trago. Llegan a sus casas y toman otro trago, todas las oficinas están llenas de botellas que se consumen en cualquier momento del día.

5. El rol de las mujeres

Hay muchos roles. Están las abnegadas amas de casa (que por momentos presentan momentos de rebeldía a medida que el mundo va cambiando e ingresa a los 60) que Betty Draper representa de forma más acabada. Luego las pseudo independientes como Joan Harris que se abre camino en el mundo de la publicidad pero usa sus encantos como amante de uno de sus jefes para escalar posiciones.

También tenemos a Peggy Olson, la chica pueblerina deslumbrada con las luces de la ciudad, que abandona a su hijo para dedicarse exitosamente  a su rol de creativa publicitaria en la agencia. No le es nada fácil esta decisión y debe abrirse camino en el mundo machista de los Mad Men con su propio talento. Y tal vez, Megan represente a otro tipo de mujer, más moderna. Sensual, enamoradiza y emprendedora de su carrera de actriz. Sin duda es la que menos prejuicios presenta y la que está más decidida a vivir según sus reglas en el hoy y el ahora.

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